Estos días estamos cenando más bien poco en casa, porque cuando salimos del hospital ya es algo tarde, estamos cansados y no nos apetece ni cocinar ni ensuciar cacharros (¡que después hay que fregar!)… ¡si hasta hay un montón de ropa por planchar desde hace semanas! En fin, que me lío. La cosa es que ayer, al salir del hospital, ...sigue leyendo»