El pasado lunes fue el primer día de trabajo de Luis y el primer día que Eric y yo nos quedábamos ‘solos’ durante el día en Londres.

Para no aburrirnos demasiado, decidimos comprarnos un sandwich (que tanto se lleva en este país ^^) y comer en algún parque, estilo picnic pero sentaditos en un banco que yo iba con falda y todas las mantas están en las cajas de la mudanza. La verdad es que tuvimos que andar un rato hasta encontrar un parque abierto, porque en Londres abundan los (pequeños) parques privados, a los que sólo los vecinos pueden entrar… ¡vaya faena! Y claro, Google Maps no te indica si es público o privado, así que hasta el tercer parque no pudimos sentarnos a comer, pero he de reconocer que fue MUY divertido ir buscando un parque donde sentarnos (nos reímos mucho :D).

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Después de comer, decidimos ‘investigar’ la zona (una manera de pasear que motiva a Eric, jajajajaja, básicamente le digo que vayamos a investigar por aquí o por allá y entonces anda y anda sin quejarse ^^) para acabar cruzando el puente de Vauxhall y ver The Rising Tide, unas esculturas en el río Támesis que confieso que quería ver.

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Dentro del festival Totally Thames que quiere homenajear el río Támesis, durante todo el mes de septiembre hay varios eventos relacionados con el río. Uno de ellos es The Rising Tide, una escultura acuática de Jason deCaires Taylor. Y digo ‘acuática’ porque la escultura sólo es visible con la marea baja, ya que los caballos y jinetes que la componen quedan completamente cubiertos por el agua con marea alta… ¡muy chulo!

The first London commission of world-renowned underwater sculptor Jason deCaires Taylor, The Rising Tide, is concealed and revealed by the daily ebb and flow of the tide on the Vauxhall foreshore. These four proud horses and their riders highlight the role of the Thames as the lifeblood of London, shaping the city’s great history as an  ever evolving centre for culture, industry and commerce.

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Acabamos cruzando el puente de Lambeth y jugando un poco en el parque de Victoria Tower Gardens antes de volver a casa para esperar a Luis y escuchar lo genial que le había ido su primer día de curro.

Buena manera de pasar el primer día solitos en Londres :)

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