Hoy era festivo en Madrid, pero viendo el cielo que amenazaba lluvia (tormenta, mejor dicho) Luis y yo hemos decidido quedarnos tranquilitos en casita y cacharrear en el ordenador. Ha llovido al mediodía (y mucho), pero el espectáculo ha venido al caer la noche. Justo después de cenar, hemos empezado a oír truenos y ver rayos a lo lejos. El ...sigue leyendo»