Hay mucha gente que no entiende y no quiere entender twitter. Y no voy a intentar convencer a nadie, no soy «predicadora», pero sí voy a exponer una de las razones por las que tanto me gusta este canal de comunicación.

Sí, es cierto, a veces (algunas veces muchas veces ^_^) utilizamos twitter a modo personal, para darnos los «buenos días» y preguntarnos «qué tal estás» (y esto, para mí, tampoco está mal), pero otras muchas veces compartimos enlaces interesantes, noticias curiosas, movimientos de pensamiento y como quedó demostrado ayer, noticias en tiempo real. Ayer, 11 de marzo, a las 7 y pico de la mañana estaba como siempre en el metro, demasiado dormida para sacar el kindle y ponerme a leer, así que estaba perdiendo el tiempo leyendo las actualizaciones de twitter cuando cuatro twitteros, casi a la vez, gritaron un ‘terremoto’ que me estremeció. Tuits y tuits y tuits de gente que estaba, en esos momentos, sufriendo un terremoto de 8.9. Impresionante. Lo viví largamente, intensamente y totalmente en directo, con la piel de gallina. No sólo tuitearon sus miedos e impresiones, sino también pusieron fotos y vídeos en total y absoluto directo. Yo les leía y leía y leía y les mandaba mis ánimos, aunque sabía que probablemente no me leerían (muchos replies a la vez). Pero fue como estar allí, con ellos; estuve con la piel de gallina toda la mañana.

Información real y en tiempo directo. Abierta a todos. Eso es twitter, ¿todavía no tienes cuenta?

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Por cierto. Ayer entre Luis y yo mandamos emails/mensajes a todos nuestros conocidos en Japón. Sabíamos (bueno, esperábamos en realidad, que la duda siempre está ahí) que estaban bien, ya que los más cercanos a la zona del desastre viven en Tokio, que está a unos 350km de Sendai, y el resto están repartidos en la parte centro (Osaka, Nara, Kioto) y la parte sur (Kagoshima, Okinawa), además de una amiga en Taiwan. Todos bien. Algunos más asustados que otros, pero todos bien. Y una vez más, twitter y facebook nos han ayudado a estar informados al minuto y eso tranquiliza mucho. Pero es cierto que en la zona afectada la cosa cambia mucho así que desde aquí todo mi apoyo al pueblo japonés. Viví un maravilloso año en Kioto y otros 8 meses en Osaka. Japón es parte de mi vida y quizá por ello siento este desastre muy cerca. Por ello, he cambiado mi avatar en twitter y facebook a una foto del último viaje que realizamos Luis y yo a Japón. Estoy con mi yukata en mi templo favorito de Kioto (mi ciudad favorita). Un pequeño gesto para animar a todos los afectados.

Un beso,
Laura

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