¡Se terminó nuestra etapa en Kansai!

En nuestro quinto día en Japón, cogimos el shuttle bus del hotel hasta la estación de tren de JR Osaka, en Umeda, y ahí un tren hasta Shin-Osaka, con la idea de coger el shinkansen de las 10:40h a Tokio. Eric nos dio un sustillo vomitando agua y flemas un par de veces, pero el viaje fue tranquilo (y Eric estuvo bien el resto del día, así que solo fue un sustillo). Aprovechando que nos sobró algo de tiempo, Luis estuvo haciendo fotos a un shinkansen de la serie 500 en servicio Kodama y aprovechó para comprarle a Eric un N700 de juguete, unos palillos con forma de shinkansen de la serie 700, y algunos Kit-Kat únicos de Osaka. Unos cuantos onigiri y unos cafetitos después (un par de horas y media después) llegamos a la estación de Tokio.

Eric siesteando en el shinkansen

Allí cogimos un taxi hasta nuestro hotel en Shinjuku: el Park Hyatt Tokyo. Al llegar al Park Hyatt, una flipada. Nos sacan todo el equipaje y nos dan la bienvenida y le preguntan a Luis por el segundo apellido, que el resto del nombre ya se lo saben, y en vez de llevarnos a recepción para hacer el check-in, nos van enseñando el hotel (hay que subir hasta la planta 41 para encontrar el hall del hotel propiamente dicho) hasta que llegamos a la planta 47 y allí nos meten directamente en nuestra habitación, ¡donde hacemos el check-in! Cómodo no, comodísimo. Y vaya vistas tenemos desde la planta 47 del hotel, señores…

Eric y su shinkansen

Mientras Luis le da la comida a Eric, Laura deshace maletas. Descansamos un rato y decidimos salir a patearnos la zona, que quedan pocos minutos de sol (anochece muy pronto) y hay que aprovechar :D

Empezamos por el distrito de los rascacielos de Shinjuku, viendo, especialmente, el ayuntamiento, ya que lo tenemos enfrente.

Ayuntamiento al atardecer

Seguimos paseando y vemos entre los rascacielos de Shinjuku la Mode Gakuen Cocoon Tower, que no estaba cuando estuvimos hace 4 años por aquí y Luis ya le tenía ganas:

Rascacielos de Shinjuku

Anochece rápido y nos metemos de lleno en la zona con más neones de todo Shinjuku… ¡estamos en Tokio!

Neones en Shinjuku

Neones en Shinjuku

Paseamos por Shinjuku Southern Terrace donde hay un montaje de iluminación navideña de estos que tanto les gustan a los japoneses… Éste consistía en subirse a la tarima en pareja y poner las manos en unos atriles. Según la combinación de ambas personas, se generaba un color y una música especial…

Shinjuku Southern Terrace

Shinjuku Southern Terrace

Y ya cruzamos Shinjuku, para ver las decoraciones navideñas del otro lado del estación:

Árboles azules
Y desde allí cogemos Sakura-dori y nos metemos de lleno en el barrio rojo de Tokio: Kabukicho

Kabukicho (barrio rojo)

En Kabukicho hay bares de hostess (masculinos y femeninos, y vaya pintas tenían algunos), love hotels, sitios de «información gratuita» (de servicios sexuales, se entiende), bares, restaurantes, sitios de pachinko… Es interesante, desde luego.

Kabukicho (barrio rojo)

Seguimos paseando y desde Kabukicho llegamos al barrio coreano de Tokio: Shin-Okubo. Shin-Okubo está lleno de callejuelas con restaurantes coreanos, tiendas de maquillajes y cosmética coreanas, tiendas de idols coreanos… es un sitio peculiar.

Shin-Okubo (barrio coreano)

En Japón actualmente hay un gran boom de música coreana, por lo que las tiendas de productos de cantantes coreanos se han popularizado… Shin-Okubo está lleno de ellas:

Shin-Okubo (barrio coreano)

Y ya que estábamos en Shin-Okubo, decidimos cenar en un restaurante coreano, ¿dónde mejor si no? Estuvimos en este restaurante, que no sabemos cómo se llama porque estaba todo en coreano, ^_^

Restaurante coreano en Shin-Okubo

¡Y comimos de lujo! Pedimos parrilla coreana y nos pusimos las botas. De hecho, repetimos de una de las carnes porque estaba simplemente espectacular. Muy diferente del yakiniku (parrilla japonesa al estilo coreano) que habíamos probado siempre en Japón, nos encantó.

Parrilla coreana en Shin-Okubo

Además, el restaurante era como muy chulo por dentro, con fotos y caricaturas y dibujos de artistas japoneses (¡Arashi!) y coreanos, autógrafos… Y fueron majísimos con nosotros. De hecho, cuando nos íbamos a ir, una de las camareras cogió a Eric y se lo llevó ahí con el resto de camareros y cocineros y Eric estuvo un ratito jugando con ellos… ahí le podéis ver, en la imagen :D

Restaurante coreano en Shin-Okubo

Y ya. Desde Shin-Okubo volvimos sobre nuestros pasos hasta Kabukicho y desde allí hasta Shinjuku para llegar al Park Hyatt, darnos un baño calentito, e ir a dormir.

Tenéis más fotos del quinto día en Japón, aquí :)

Besos,
Lau

Share